Los avances científicos nunca dejan de sorprendernos; ésta vez, el objeto de estudio es algo que, hasta el momento, no había sido muy analizado por nadie: las lágrimas.
Resulta que un estudio realizado por el Instituto Weizmann de Israel, demostró que lágrimas de tristeza de las mujeres, reducen el nivel de Testosterona de los hombres, es decir, disminuyen la actividad neuronal relacionada con el deseo sexual.
¿Qué les parece? ¿Creen que pueda ser efectivo este análisis?